Era noche cerrada, y yo, para variar, andaba bastante... cómo decirlo... "contentilla". No estaba ni mucho menos borracha, pero tampoco demasiado sobria.
De pronto, comencé a sentirme mal, y me dirigí corriendo hacia un riachuelo que había en mitad del campo.
Cuando terminé de vomitar y me eché agua por el cuello -nunca cometería la estupidez de mojarme la cara con la cantidad de rímel que me había puesto- para refrescarme, vi algo brillar en el fondo. Era una especie de priedra unida a algo que estaba medio-enterrado.
Me quité la chupa y metí la mano en el agua, gruñí, estaba demasiado fría. Cuando por fin pude coger la piedra, saqué del agua una especie de vara, no demasiado grande, pero sí bastante extraña.
La examiné con cuidado y cuando me quise dar cuenta, todo comenzó a moverse y a girar.
-Me cago en la puta -mascullé- puta cerveza.
Cuando desperté, estaba tendida en la hierba, y no me acordaba de nada, sólo tenía un fortísimo dolor de cabeza.
-Puta resaca -mascullé, mientras me llevaba una mano a la cabeza y respiraba profundamente, para alejar la angustia.
Luego miré a mi alrededor: un bosque y nada más. ¿Dónde coño estaba?
Me levanté y me ajusté el cinturón mientras miraba si llevaba puestas las bragas, no, no me follé a ningún desconocido que me hubiera traído aquí. Ni flujo, ni restos de semen, ni nada. Mejor... ¿mejor?
De pronto algo comenzó a brillar en el suelo. La vara. La jodida y puta vara. ¿Por qué coño la habría cogido? Sin embargo, no pude dejarla ahí, la cogí, y, cagándome en todo, comencé a caminar, sin saber a dónde ir ni qué hacer.
-Joder... me apetece una cerveza -dije, antes de vomitar sobre unos matorrales.
NOTA//He aquí a la preciosa y dulce Perséfone xDDD Bueno, es un poco malhablada xD pero cuando se emborracha es muy maja xD bueno, eso, ¡enhorabuena por el rpg! Está genial ^^ seguro que marcha to bien//










